Enseñanza Bilingüe

ESPAÑOL-INGLÉS

 
Lun - Vie 07:00 a 19:00

HORARIO AMPLIO Y FLEXIBLE

Llámenos 645266976

 

¿Conoces la metáfora del pez y la pecera?

metáfora-pez-pecera-colegio-privado

Todos utilizamos metáforas en nuestro día a día. Y no solo los adultos, también los niños. De forma breve, se trata de un recurso retórico que lo que hace es establecer una relación de semejanza entre dos términos – uno real y otro imaginario – y alguna cualidad que tienen ambos.

No solo los adultos pueden hacer uso de este recurso, y aprovechando la gran imaginación con la que cuentan los más pequeños, quizá incluso nos lleguen a sorprender. Además de que para los niños puede ser muy enriquecedor aprender a formarlas de manera consciente.

Hoy en el blog de nuestro Colegio Privado La Luna Sevilla os hablamos de la metáfora del pez y la pecera para describir situaciones en las cuales, aunque no estemos realmente cómodos, no queremos o nos asusta salir de nuestras zonas de confort. 

¡Atrévete a tomar decisiones con la metáfora del pez y la pecera!

Una de las múltiples formas de interpretar la metáfora del pez y la pecera es esta: El pez está encerrado en un entorno del cual no puede salir, si alguien no lo ayuda a salir de ahí, estará por siempre atrapado.

¿De qué trata la metáfora del pez y la pecera? 

Vamos a ver, de qué trata la metáfora del pez y la pecera bajo ciertos criterios.

En varios artículos, especialistas de la conducta, nos han expresado su forma de conceptualizar la metáfora del pez y la pecera, de la siguiente manera: 

“Cuando nacemos somos como un pez dentro de una pecera, nos cuidan, nos alimentan y vamos creciendo progresivamente.”

Llega el momento en el que el pez crece y la pecera le queda pequeña. Entonces comienzan varios cuestionamientos, sobre diversas situaciones que pueden ocurrir, como:

 

  • El pez que no se da cuenta que la pecera le ha quedado pequeña.  
  • El pez que se ha dado cuenta, pero por miedo o comodidad, prefiere seguir en ella.  
  • El pez que se da cuenta y analizando sus opciones, opta por cambiar a otra pecera más grande, que cubra sus necesidades actuales. 
  • El pez que se sienta atrapado en la pequeña pecera y decide cambiar a un entorno de libertad y sin límites, tomando la decisión de irse al mar.

Toda esta idea se ha formulado, para hacer una comparación o metáfora con algunas situaciones que pueden tener las vidas de los seres humanos. 

Esta metáfora trata sobre que hay cosas que nos suceden, que les pasa a los peces encerrados en la pecera. Por lo que nuestra vida, transcurre según las decisiones que vamos tomando a lo largo de nuestro camino. 

La metáfora del pez y la pecera también sirve para enseñar a los niños a tomar decisiones.

¿Qué conductas influyen en la toma de decisiones?

A continuación, se presentan algunos casos hipotéticos que ayudarán a determinar, ciertas conductas que influyen en la toma de decisiones.

Se formula la pregunta: ¿Qué tipo de pez eres? 

De aquí, vamos a detallar algunos casos dónde podremos observar qué tipo de vida lleva cada uno de estos peces: 

  • Pez número 1: Este pez, por circunstancias de la vida, no es consciente que ya es grande y que su pecera le ha quedado pequeña.

Este pez vive con cierto sufrimiento, pudiendo decir que este pez vive “resignado”.

  • Pez número 2: Este pez es consciente que choca constantemente con las paredes de la pecera y siempre protesta y se queja por su mala suerte. 

Se siente disgustado y frustrado, porque le ha tocado vivir en un lugar que detesta, pero del que no se atreve a salir por los motivos que sean. 

Este pez, diríamos que vive en constante juicio, como una “víctima”.

  • Pez número 3: Este tercer pez, está consciente que su pecera se le ha quedado pequeña y analiza sus opciones y sus necesidades, para encontrar una solución que se adapte al momento presente.

Este pez, siente algunas dudas de si acertará o no con su elección, pero se atreverá a dar el paso para conseguir lo que él necesita. 

Por lo que podemos definir, que este pez “toma decisiones, analizadas y meditadas”.

  • Pez número 4: Este último pez, como se encuentra agobiado y tiene unas ganas enormes de sentirse libre; decide cambiar la pecera por un espacio sin ningún tipo de límite.

Este pez es consciente de su malestar, se queja pero actúa, aunque sin pensar en las consecuencias. 

Podríamos decir que este pez vive de manera “impulsiva” y toma decisiones, sólo con el fin de huir del hastío de su vida. 

Tras los 4 casos metafóricos, nos haremos algunas preguntas

¿Te reconoces en alguno de los 4 peces? En caso de que te reconozcas y no hayas tomado ninguna decisión al respecto…

¿Te atreves a dar el salto?  Si eres cómo el pez número 4…

¿Has aprendido algo sobre las decisiones que has tomado a lo largo de tu vida?  Y si no es así…

¿Crees que podrías parar para analizar la situación y tomar decisiones de manera menos impulsiva?

Aprende a tomar decisiones para cambiar 

La capacidad de cuestionar las cosas y ver si estás donde quieres estar, te puede permitir atreverte a dar saltos y a tomar decisiones para cambiar.

Hay gente que encuentra una zona de confort, dentro de la cual se siente a salvo. Dentro de esa zona de confort, la gente puede hacer lo que le plazca sin que ello represente demasiada molestia; pero en cuanto se aventura a salir fuera de esos muros, aparece el miedo. 

Deja tu zona de confort

Es importante que te veas como un pez en una pecera, ya que los peces de colores sólo crecen en relación con el tamaño de la pecera en que los meten.

Si colocas a un pez de colores en una pecera pequeña, crecerá muy poco, pero si lo pones en una pecera grande crecerá mucho más; lo suficiente para adaptarse a ella y si lo colocas en un estanque, crecerá aún más. 

En el caso de esta metáfora, la zona de confort es la pecera; es decir, que para crecer tendríamos que ampliar continuamente las dimensiones de la pecera. Aunque al principio resulte incómodo, o intimidante, es la única manera que hay de hacerlo.

Es natural que a la pecera más grande vaya unida una mayor responsabilidad, ya que esto es una condición inherente a todo proceso de expansión. 

Si amplias tu zona de confort darás más interés y más perspectiva a tu vida. Al salir de tu zona de confort no la pierdes, por el contrario, la reemplazas por una nueva y más amplia. Cuando ésta se rompa, será reemplazada por otra y así sucesivamente.

 

¿Os ha gustado la metáfora del pez y la pecera? Con este tipo de técnicas te podrás orientar a tomar decisiones para tu crecimiento personal. En nuestro Colegio Bilingüe La Luna Sevilla queremos ayudar a las familias que forman parte de nuestro centro escolar a crecer unidas. Desde nuestro colegio privado vemos esencial cargar a la sociedad de valores positivos para conseguir entre todos un futuro mejor para los más pequeños.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *